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miércoles, 2 de noviembre de 2011

Vela de kayak. Prueba con F3




autoconstruidas
Donde empieza el viento y donde termina es la pregunta sin respuesta que equivale a, donde termina el universo o cuanto ocupa.
Para algunos, sacrilegio, el montar una vela en un kayak puede suponer el mas determinante rechazo a la navegacion a remo y a la propia imagen de una embarcacion creada por y para la supervivencia, o en cambio, puede ocasionar la admiracion por las variables evolucionistas de una embarcacion movida por el hombre, el viento y el mar. En ningun caso esto supone un rechazo a los origenes del pueblo Inuit, aunque tambien me gustaria saber que hubieran pensado ellos si hubieran podido disponer de esta tecnologia, es mas bien una evolucion a la navegacion en el mar para largas distancias y viento favorable.
La relacion entre el mar y el viento son siempre de simbiosis perfecta, y adaptar el kayak a los dos meteoros siempre es complejo. La evolucion natural de las embarcaciones ha hecho de ellas perfectos cuchillos para cortar el agua y mantener una flotabilidad aceptable, la inclusion de velas ha provocado la reestructuracion total del diseño, manga, calado, orzas,... y las ventajas multiplicadas en cada evolucion. El tamaño y la forma si que importa, se necesita una relacion estable entre superficie, eslora y calado, y sobre todo, una enorme compenetracion con el dios Eolo.
El tamaño elegido ha sido de 1 metro cuadrado para una eslora de 5 metros, y una forma de piramide invertida. La pieza mas importante, el enganche de vela, permite a los mastiles girar 360 grados y adaptarse a la direccion del viento en un angulo de 120 grados, con lo que se consiguen rumbos muy variables. La vela pesa 86 gramos y esta fabricada en material sintetico, dispone de una ventana transparente y todo el material es a prueba de agua. Todas las costuras son reforzadas.
Las pruebas se han realizado con un mar en relativa calma y un viento de F2 subiendo a F3 rolando de E a SE. Se han conseguido puntas de velocidad de hasta 6 km/h y navegacion constante de entre 4 y 5 km/h. El kayak de ha mantenido en todo momento en plano horizontal, sin vaivenes, aunque hay que tener en cuenta que llevaba timon, lo que tambien te permite dejar el remo en cubierta y llevar las drizas para mejor control de la navegacion.
La vela en cualquier momento puede ser recogida en la cubierta del kayak y trincada a una linea de vida sin molestar en absoluto a la accion de remar. De la misma manera puede ser calada en menos de 2 segundos y se abre de forma automatica.
Las sensaciones son contrapuestas, por un lado dejas de remar que es lo que mas te apetece cuando navegas, por otro lado, aprovechas ese viento de popa que a veces tan impertinente se propone cuando te pone del traves. Sacarle todo el partido es un ejercicio mental.
Agradecer a Carme Adell, fue el primer kayak a vela que vi y ya no me quite la idea de la cabeza.
Agradecer tambien a Prijon, ellos me dieron la forma a la idea.

La evolucion continua. Cual es el siguiente paso?.
Las fotos aqui.